fbpx
Curso Cripto 1.0

En el ámbito de las criptomonedas, todos somos estudiantes

Hoy, una persona que decide invertir en criptomonedas, sin que importe el nivel de inversión que realiza, representa una buena noticia.
criptomonedas-que-son

El avance de la economía cripto depende de nuestra capacidad para explicar y responder, y de ser estudiantes.

“Mañana compraré algunos bitcoins en un sitio de internet”, dijo Álvaro durante la última videoconferencia que organizamos entre varios amigos. Para mi infinita fortuna, la cámara de mi computadora estaba desactivada y nadie me vio escupir el trago de café que estaba tomando -sólo alguien comentó: “uy, se escuchó un ruido muy raro, ojalá que no sea un asunto de la conexión”.

No podía creer que Álvaro estuviera por adquirir “algunos bitcoins”. Amigo entrañable desde los años universitarios, Álvaro, la verdad sea dicha, es bastante tacaño. En cualquier salida con los amigos (bar, restaurante, cafetería, etc.), siempre trata de esquivar la hora del pago: “¿te importaría cubrir mi parte? No encuentro mi cartera, creo que la dejé en casa. Mañana te deposito el dinero”, afirma en toda ocasión. Claro, como dicen por ahí, “el mañana nunca llega”.

La verdad es que no me pude resistir y pregunté cuánto le costarían los bitcoins. Me respondió que $300 pesos mexicanos (el equivalente a casi $15 dólares estadounidenses). Ahí se aclaró todo. Alguien le recomendó la inversión y mi amigo consideró que valía la pena aprovecharla. Por la forma en que describió su próxima iniciativa financiera, Álvaro cree genuinamente que comprará bitcoins -unidades completas de la criptomoneda- en un exchange y no, como realmente ocurrirá, fracciones de la criptodivisa (que son llamadas Satoshis). En el momento en que escribo estas líneas, la cotización de un bitcoin (una unidad completa) ronda los $64.000 dólares.

Estudiante de cripmotonedas CryptoConexion
¿Qué es un Satoshi?

El recorrido del estudiante

La conversación entre amigos siguió un rumbo nuevo, y no tuve la oportunidad de aclararle las cosas a mi querido Álvaro. Sólo me puedo imaginar su sorpresa cuando entró al exchange e inició todo el proceso. Sin embargo, más allá de lo anecdótico, el caso de mi amigo resulta muy elocuente en varios sentidos.

Por un lado, nos muestra que hay una tarea pendiente: explicar -con claridad y sencillez- los conceptos esenciales en torno a las criptomonedas, y eso implica estar preparados para responder cualquier pregunta. Especialmente las dudas más ingenuas, las preguntas que podrían desesperar a los expertos cripto, pero que proyectan las inquietudes legítimas de los ciudadanos comunes, es decir, de las mujeres y los hombres que realmente impulsarán a la economía de las criptomonedas. ¿Qué clase de cuestionamientos? Se me ocurre uno: si no tengo los recursos para adquirir una moneda completa, ¿qué caso tiene gastar mi dinero en un “pedacito” de bitcoin? ¿Por qué me conviene?, te convertirás en un estudiante de las criptomonedas.

En segundo término, el caso de Álvaro me parece esperanzador. A pesar de rumores, opiniones negativas y noticias alarmistas, mi querido amigo -que tiene, yo diría, una cultura financiera estándar- decidió confiar en las criptomonedas como alternativa de inversión. En lugar de guardar el dinero en el fondo de un cajón, o buscar una opción en el sistema financiero tradicional, Álvaro optó por seguir el camino de la innovación para darle una oportunidad a su patrimonio. Me parece que una situación así es una buena noticia para el ecosistema cripto. 

Espero que la inversión de Álvaro sea exitosa. En realidad, su triunfo también resultaría fabuloso para mí: me podría pagar la deuda que tiene conmigo. Durante décadas (sí, no exagero, décadas), he sido la víctima preferida de su cartera siempre olvidada. De hecho, si cubriera su adeudo completamente, según mis cálculos, yo sí tendría el capital para aspirar a un bitcoin, uno completito.

Más sobre:
CURSO

Cripto 1.0

Un curso para adentrarte a la nueva economía digital, aprende conceptos de criptoactivos, NFTs, blockchain, etc.

Tu opinión es importante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.