Amaterasu: un brindis por la innovación en NFTs

En Buenos Aires, Amaterasu está reuniendo dos ámbitos que fascinan a los argentinos: la coctelería y las monedas digitales.
Amaterasu CryptoConexión

En Argentina, un club de coctelería construye su exclusividad con tecnología descentralizada.

Amaterasu: gastrotech con sazón descentralizado

  • Amaterasu es un exclusivo club de coctelería en Argentina, que identifica y acredita a sus socios con un NFT (token no fungible).
  • El proyecto, con sede en Buenos Aires, ofrece dos membresías: una tradicional (con costo anual de 2 ethers) y una “legendaria” (2.5 ethers por 12 meses).
  • Uno de los beneficios de la membresía: el socio accede a una participación en un club de inversores enfocado en proyectos Web3.
  • El NFT de Amaterasu fue creado por la artista argentina Shikanotsuki.
  • El proyecto fue creado por Esteban Leira (chef), Ela Sánchez Monge (directora creativa) y Jonathan Rivas (emprendedor con experiencia en el sector llamado “gastrotech”).

La luz es tenue. El mobiliario, cálido. La esencia japonesa se siente en los aromas y en el silencio apenas roto por una música que acompaña desde el volumen justo. Amaterasu, ubicado en el barrio de Palermo, pleno corazón nocturno de Buenos Aires, Argentina, no es un bar más, sino un club privado que tiene la particularidad de que sus membresías se validan con NFTs, cuyo arte fue creado por la artista conceptual argentina Shikanotsuki.

La idea nació del chef Esteban Leira, la directora creativa Ela Sánchez Monge y del emprendedor Jonathan Rivas (que ya cuenta con experiencia en el segmento denominado “gastrotech», que reúne el mundo gastronómico con las nuevas tecnologías, a partir de su aplicación para llevar los menúes de los restaurantes al formato QR con su emprendimiento Parra Payments en 2019). Su objetivo: unir dos mundos que son furor en la capital argentina, la coctelería y las criptomonedas.

Amaterasu Jonathan Rivas y Esteban Leira
Amaterasu: Jonathan Rivas y Esteban Leira

Exclusivo y descentralizado

“Queríamos hacer algo realmente novedoso», señala el chef Esteban Leira. “Un bar de sushi nos parecía más de lo mismo, e incluso si nos enfocábamos en entregar un muy buen producto íbamos a competir con muchos otros restaurantes que tienen una alta calidad”, añade. “Por eso, se nos ocurrió esta idea en la que el cliente es la estrella: es único, tiene una propuesta personalizada y es siempre escuchado», apunta el chef. 

Confiesa que cuando Jonathan Rivas, el emprendedor con experiencia en “gastrotech”, le acercó el proyecto por primera vez, su reacción fue decir que no automáticamente. “Tuve que escuchar la propuesta en profundidad para entender su valor agregado y hoy le tengo que dar la razón: la gente que se suma queda fascinada”, asegura Leira.

“Lanzamos el restaurante hace nueve meses y ya teníamos la idea que el bar japonés iba a ser para miembros solamente, pero la idea de incorporar el concepto de NFT nació después, cuando se nos ocurrió darle una funcionalidad física a un arte digital y, al mismo tiempo, generar un identificador único e imposible de imitar o falsificar para dar acceso al club”, detalla Jonathan Rivas.

Beneficios para los socios

“A través de distintas membresías es posible acceder a este espacio concebido en torno al disfrute, con una de las mejores barras de la ciudad: allí encontrarán una variedad única de whiskies japoneses y una oferta diversa de cócteles, tanto clásicos como de autor”, describe el emprendedor Rivas. “Los miembros de Amaterasu serán beneficiados también con un menú preferencial, invitaciones a catas, eventos y corresponsalía con bares amigos, entre otros”, agrega. 

El club se encuentra ubicado en la planta alta de un restaurante japonés, el Himitsu Kichi (cuyo significado es «sociedad secreta”) y el sitio es una exaltación de esa cultura.

Existen dos modelos de membresía anual. El primero es el denominado “DeFi tradicional”, que tiene un costo de 2 ethers (la criptodivisa de Ethereum), incluye un trago de bienvenida para el socio y un acompañante, entrada para el titular y hasta cuatro acompañantes e invitaciones para eventos especiales, además de acceso a un locker de whisky en el bar y descuentos en el restaurante ubicado justo debajo. 

La propuesta más interesante está ligada al ecosistema de negocios de la economía descentralizada: el socio accede a una participación en un club de inversores en proyectos Web3. Esto significa que el 20% de las ganancias de los NFTs se invertirán en otras iniciativas y otorgarán dividendos en partes iguales a los otros miembros.

Por su parte, la segunda membresía, llamada “DeFi legendaria”, tiene un precio de 2.5 ethers e incorpora otros beneficios a todos los ya mencionados: botella de whisky japonés de regalo, cena anual exclusiva, cierre del bar una vez al año para el socio y amigos y un 20% de descuento en consumos. 

Con la primera serie de NFTs se alcanzó la cifra de 30 socios. El club se plantea como objetivo estratégico no superar la cifra de 150 miembros. “Es esencia de nuestro proyecto que no se pierda la exclusividad», concluye Rivas.

Como lo muestra Amaterasu, la tecnología descentralizada -los NFTs, en el caso de este proyecto argentino- sigue ganando terreno en nuestra vida cotidiana. Un buen motivo para levantar la copa y brindar por el avance de la innovación.

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